Alopecia – ¿Calvicie para siempre? La colaboración entre Rambam y Technion revela que un mejor tratamiento podría estar en camino

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La alopecia areata, una enfermedad autoinmunitaria genética que causa la calvicie corporal, es psicológicamente devastadora y difícil de tratar. Un reciente proyecto de investigación colaborativa entre el Campus de Atención Médica Rambam (Rambam) y el Instituto de Tecnología de Israel (Technion), ambos en Haifa, Israel, ha revelado otra posible causa.

La alopecia areata (alopecia) es una enfermedad causada cuando el sistema inmunológico del cuerpo ataca los folículos pilosos, donde se forma el cabello, causando la pérdida del cabello. El cabello puede perderse de cualquier parte del cuerpo. Las manchas calvas en la cabeza y la cara son comunes; pero a veces se pierde todo el vello corporal.

Un estudio dirigido por el profesor Amos Gilhar y en colaboración con el Dr. Aviad Keren, ambos del Technion, la profesora Rimma Laufer Britva del Departamento de Dermatología e Rambam, el profesor Yehuda Ullman, director de la División de Cirugía, la Dra. Marta Bertolini del Laboratorio Monasterium en Alemania y el Dr. Ralf Paus de la Universidad de Manchester, ha descubierto evidencia de otra posible causa de la enfermedad. El estudio, “Involvement of ILC1-like innate lymphocytes in human autoimmunity, lessons from alopecia areata”, fue publicado recientemente en la revista científica eLife.

La alopecia es una enfermedad autoinmunitaria genética. Alrededor del dos por ciento de la población, tanto hombres como mujeres, sufren de alopecia en algún momento. Las células atacan los folículos pilosos, lo que resulta en calvicie. Hasta ahora no ha habido cura para esta condición. Sin embargo, en junio de 2022, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos aprobó el primer medicamento para tratar la alopecia severa: baricitinib (Olumiant®). Olumiant es un medicamento inmunomodulador utilizado para tratar la artritis reumatoide y pacientes hospitalizados con COVID-19 bajo ciertas condiciones. El crecimiento del cabello se ha restaurado en el 25% al 35% de los pacientes con alopecia, pero los efectos secundarios son comunes.

La hipótesis convencional es que las células linfocíticas T CD8 son responsables de la enfermedad. Sin embargo, el estudio Rambam-Technion reveló que otro grupo de células está involucrado: células linfoides innatas tipo 1 (ILC1).

Gilhar explica: “Las células ILC1 secretan constantemente varias proteínas que normalmente atacan e invaden los tejidos en los que se encuentran. Como parte de los experimentos de investigación, nuestro equipo transfirió estas células a un cuero cabelludo sano y luego las trasplantó a ratones. Exponer los folículos pilosos obtenidos de una fuente completamente sana a las células ILC1 causó la secreción de un alto nivel de interferón-gamma, un material conocido por desempeñar un papel importante en la pérdida del cabello que lleva a la alopecia. Por lo tanto, no hay una sola ruta en la que la genética y las células inmunitarias clásicas jueguen un papel exclusivo: hay varios caminos”.

La evaluación del editor del artículo señaló la importancia de los hallazgos del autor, que podrían conducir a nuevos enfoques para tratar la alopecia areata.

Por lo tanto, la investigación será de particular interés para los inmunólogos, biólogos de la piel y científicos que estudian trastornos autoinmunitarios. Basado en un artículo que apareció recientemente en la edición en línea del Jerusalem Post.

 

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