La historia israelí del Ing. Jacinto Durán. “Israel superó nuestras expectativas”

La historia israelí del Ing. Jacinto Durán. “Israel superó nuestras expectativas”

Jacinto Durán (39) es el ingeniero uruguayo que dirige nada más ni nada menos la construcción de la planta de energía solar Ashelim, en el Neguev, en el sur de Israel, en la que -tal cual hemos publicado recientemente- juegan un rol protagónico también otros cuatro ingenieros compatriotas, siendo uno de ellos, Martín Chalar, el número dos de todo el proyecto.

Jacinto y su esposa, Angela Suárez, con Sofía, nacida en Israel

Se trata de un emprendimiento de gran envergadura llevado a cabo por General Electric y  para nosotros resulta especialmente destacable que al frente esté justamente un ingeniero uruguayo. Tal como nos dice Jacinto en nuestro encuentro, “la garra charrúa no es sólo en el fútbol”.

Habiendo publicado ya hace poco una nota detallada sobre la planta Ashelim en sí, en esta entrega nos concentramos en la experiencia personal y profesional de Jacinto Durán en Israel, donde está viviendo desde setiembre del 2014, o sea hace ya dos años y medio, precisamente por la construcción de la planta. 

Jacinto, creo que lo esencial es comenzar preguntándote cómo es que llegaste a Israel.

Mi primera venida fue en junio de 2014, con el contrato con General Electric recién firmado, a empezar a conocer , ya  antes de que el Estado nos diera la notice to proceed, que es la carta en la que te dicen que podés oficialmente empezar el proyecto. Entonces empezamos a venir, primero para tratar de agilizar los trámites. En ese momento mi señora estaba embarazada de tres meses…

¿Y ya viniste con ella?

La primera vez no, la segunda sí, y ya vinimos a ver apartamentos y casas.Nos instalamos del todo en setiembre del 2014, pero antes vinimos unas veces para ir organizándonos. Yo estaba basado en Francia, que es donde estábamos armando el proyecto. Uno de los días, hablando con mi jefe, me dice: Bueno, tenemos que ir, tenemos que apretar esto, tenemos que empezar el proyecto lo antes posible. Entonces llego de trabajar al apartamento que tenía en Francia y le digo a mi señora: Bueno, mañana tengo que viajar a Israel, y me responde, ¿pero no viste las noticias, lo que está pasando? Y era empezaba todo el tema…

La guerra contra Hamás del verano israelí del 2014.

Así es. Entonces nos miramos y dijimos de ir los dos.

Interesante, en lugar de amedrentarse, ir juntos.

Si, fue una forma también de estar más tranquilos, porque también entendíamos que, desde afuera, no estando, se vive con mucha más ansiedad. Vinimos juntos a un hotel, llegamos en un vuelo que llegó a la noche y la primera alarma fue a las 6.00 de la mañana…

CUESTIÓN DE ACTITUD

¿Les explicaron de antemano que podía pasar algo así y cómo actuar?

Si, y yo también había estado con la gente del trabajo y nos habían dado algunos tips. La primera vez es un poco dura, porque además venía de Uruguay,  donde nunca pasa nada, entonces… Pero después lo tomamos con mucha naturalidad. A mí me impresionó mucho, no solo en el hotel, donde uno se siente muy seguro -en todo momento uno se siente muy seguro-… el momento que se genera cuando suena la alarma y te juntás con todos tus compañeros de trabajo y vas a la zona segura, que está todo el mundo mirando el techo, esperando que pare. Pero también sentí que es un momento de respeto con que uno ve  toda la situación. A mí eso me llamó muchísimo la atención. Es una situación que nos toca vivir, pero con muchísimo respeto, eso yo lo respeto mucho…

¿Te referís a que no es que enseguida empiezan a despotricar todos?

Claro, al contrario, es con muchísimo respeto. No me tocó escuchar nada… Lo cual me pareció muy noble y la verdad que me impresionó mucho.

Claro, en esta sociedad, como en todas, hay gente de posiciones más radicales, hay de todo, pero tu experiencia en ese sentido no es la de una sociedad que se pone histérica por esa situación.

Claro, una sociedad que lo lleva con madurez.

¿Cómo reaccionó tu esposa?

También, lo tomó con mucha naturalidad. Lo que nos pasaba era que la gente de afuera nos llamaba para saber si estábamos bien. Lo que pasa es que la gente en las noticias, desde afuera, ve un montón de cosas malas condensadas en 20 segundos y tiende a pensar que es 24 horas de eso, y en realidad no es así, la gente sigue, la vida sigue. Nosotros estábamos en un hotel en Tel Aviv frente a la playa, sonaba la alarma, se vaciaba la playa y a los dos minutos estaba todo el mundo de vuelta corriendo, paseando. Es parte de la vida, y la vida sigue.

Es cierto que en Israel esa dinámica es muy fuerte eso. Aparte, cuando hay destrozos como por ejemplo después de una explosión, no es que  se preservan las ruinas como para mostrar: “¡Qué malo es el enemigo!”, sino que enseguida se arregla para seguir adelante.

Exacto. Incluso ahora en el proyecto hay un montón de gente que viene de Cisjordania, del otro lado, a trabajar, y se trabaja en total armonía también.

RESUMIENDO POR AHORA

Entonces ya hace más de dos años que están, ¿cómo resumirías la experiencia israelí en general?

Súper positiva. Cuando aceptamos la oferta de venir ya sabíamos que era para venir acá, estábamos viviendo en Chicago, Estados Unidos, súper cómodos, con una calidad de vida muy buena, y cuando te planteás la posibilidad de cambiar te preguntás si valdrá la pena, y la verdad que hicimos todo el análisis de la situación, empezamos a mirar el tema de seguridad y cómo sería… Fue súper curioso, porque en ese momento empezamos a llamar a personas que conocíamos en Uruguay, a la embajada de acá, habremos hablado con diez personas y todo el mundo nos dijo lo mismo: es una oportunidad increíble, no la dejen pasar, van a estar súper bien… Nosotros teníamos ciertas dudas, pero vinimos con expectativas y lo que encontramos las superó.

Y me imagino que preguntaron a judíos y no judíos, ¿no? Porque un judío puede tener una afinidad especial o tener familia…

Exacto. Nosotros tenemos varios amigos en Uruguay que son judíos, incluso el que era mi jefe en Abengoa, la empresa anterior en la que trabajaba,  también es judío, y uno piensa eso, que capaz que no son muy objetivos, pero como fue una cosa de que todo el mundo nos dijo lo mismo…

También gente que no es de la colectividad.

Gente de la embajada, de la colectividad, españoles que habían trabajado acá y no eran judíos, y todo el mundo nos dijo lo mismo. Y pensamos: tantas personas distintas no pueden estar equivocadas. Como que fue el empujón que necesitábamos. Y la verdad que tenían razón, estamos súper contentos. Ahora mi esposa ya está amargada porque nos vamos a tener que ir [cuando terminen el proyecto], y me dice: “Yo me quedo, vos te vas al destino que viene y yo me quedo” [Risas]. La verdad que estamos súper contentos.

LA HIJA NACIDA EN ISRAEL

Tras unos viajes para ir viendo, se instalaron ya en setiembre del 2014 …y poco después, hasta nació tu hija en Israel.

Así es. Mi hija nació el 18 de enero de 2015, en Tel Aviv, así que…

Así que tenés una hija israelí.

Bueno, no tiene nacionalidad israelí, pero es , sí, nacida en Israel.  La verdad que súper contento de que haya sido así, y mi esposa está súper contenta e impresionada por el servicio, la atención y toda la atención que reciben los niños… Nosotros hemos vivido diez años afuera viendo un montón de cosas y la verdad que…

Estados Unidos, Francia…

Estados Unidos, España, Francia y la atención y el cuidado que reciben los niños, cómo se ayuda a las madres, es increíble, y también estoy súper impresionado con eso.

¿Cómo se llama tu hija?

Sofía Ainara.

¿Ainara de dónde?

Es un nombre vasco, quiere decir golondrina, nosotros somos de origen católico y la tradición dice que las golondrinas se llevaron la corona de espinas de Jesús, también tiene cierta connotación.

Qué lindo simbolismo…Sofía y tu esposa, ¿cuáles son los servicios que pueden recibir sin ser ciudadanas?

Nosotros por la empresa tenemos un seguro médico privado, que es internacional, entonces directamente lo que hacemos es ir a la asistencia normal, se paga la consulta y después el seguro te lo reintegra. Encontramos un pediatra que es argentino, que está viviendo acá hace 30 años, es un fenómeno, la verdad que nos trata bárbaro y también está el tema de hablar de los niños en el idioma materno porque te asegurás de que te entendés bien y la comunicación es buena.

Aunque seguro tu esposa también se maneja en inglés.

Exacto, pero siempre en un tema nuevo es importante, también por la seguridad de no tener a la familia, sobre todo para ella.

La vivencia, con una nena chiquita, en un país que no es el tuyo pero donde ya te sentís medio en casa, debe ser muy especial.

Si, la nena ahora cumplió dos años y está empezando a hablar, es un lorito como habla, y te tira de todo… La estamos mandando a un jardín que es en inglés, porque de alguna forma con nuestro estilo de vida no sabemos a dónde vamos, así que lo más razonable es que aprenda inglés. Y si lo aprende como lengua materna ya es un plus. En casa hablamos español y además va a un lugar donde hacen canciones y tienen actividades todas en hebreo. Te das cuenta de que la niña entiende las palabras en tres idiomas, te canta las canciones… y ahora que empieza a hablar te pasa que te mezcla los idiomas, lo cual es increíble, es súper interesante. Estamos muy contentos de que sea así también.

HASTA QUE ESTÉ MARCHANDO BIEN

Y en principio, si la planta comienza a funcionar a fin de año, eso quiere decir que el trabajo de todos ustedes terminó. Es durante la construcción y el desarrollo del proyecto.

Exacto, nuestro trabajo está en la construcción y la puesta en marcha de la planta. Este tipo de proyectos se llaman EPC, de Engineering, Procurement, and Construction; ingeniería, compras y construcción, e implica también poner la planta en funcionamiento. Una vez que la planta está funcionando hay entre uno y dos meses de ajustes y después se hace la prueba de prestaciones, que es poner a funcionar la planta, medir cuánto produce, se verifica que produzca lo que se supone que tiene que producir y, cuando pasás esa prueba, se da por buena la planta. Ahí obtenés la licencia de operación, lo que implica que el cliente puede empezar a operar la planta de forma comercial normalmente.

En la Planta Ashelim, en el campo solar, los cinco ingenieros uruguayos:

Noelia Maciera, Gonzalo Casas, Jacinto Durán, Martín Chalar y Nocolás Rocha

Una planta de esa dimensión necesita, seguro, tener de forma fija un equipo de mantenimiento, ¿ustedes no trabajan en esa parte?

No nosotros personalmente, parte del contrato… El contrato de proyecto es una concesión del gobierno israelí a General Electric. En  realidad es una sociedad vehículo, es una sociedad que es propietaria de la planta que está formada por un socio inversor, que es local y se llama Noi, y los socios en el consorcio somos General Electric y BrightSource, que es nuestro socio en Jerusalén. Es  una empresa israelí dirigida por una persona muy inteligente, Israel Kroizer. BrightSource desarrolló la tecnología, la parte solar; General Electric aporta su tecnología y sus conocimientos en la parte de energía y de generación. Noi es un fondo de inversión que maneja fondos que provienen de varios lados, sobre todo de fondos de pensión; toma el dinero y lo usa para reinvertirlo a cambio de una rentabilidad.

Aparte de la ubicación, en Israel, y del socio de Jerusalén y la empresa inversora, ¿qué tiene que ver Israel en este proyecto? ¿Hay tecnología israelí, hay un input israelí?

Como te decía BrightSource es una empresa israelí, por lo tanto de alguna forma la tecnología se origina aquí. En los 80 Israel fue pionero en desarrollar la tecnología solar. Irónicamente nunca se construyeron a gran escala aquí, primero entraron en Estados Unidos, con plantas en la década de los 80 y después en una segunda generación ahora, tres plantas. La tecnología que estamos utilizando aquí es la evolución de esa misma tecnología.

O sea que se puede decir que es tecnología israelí.

Si, se podría decir sí. Ahora, hay otro tema. Yo  creo que Israel es muy pragmático: muy lindo todo, pero, ¿cuánto vale la electricidad? Yo no quiero pagar más, si la puedo generar más barata, lo hago. O sea, también eso pesa mucho, más que en otros lados. En Estados Unidos o España hay cierta cuota de generación de energía que tiene que hacerse con renovables, entonces están dispuestos a pagar más y el Estado los subvenciona o la gente paga una tarifa más alta. Aquí de alguna forma empezó así, hay ciertos objetivos para llegar al 10% de energía de fuentes renovables en 2020…

10% de toda la energía que se consume en el país.

Tengo entendido que ese es el objetivo. Esta planta y la de al lado son parte de esa iniciativa.

Entiendo que, aunque lo central no es eso, acá hay un plus clave de que reduce, por ejemplo, el tema del consumo de carbón.

Exacto. Aquí tenés varios factores, quizás lo que le falta a esta planta es almacenamiento de energía, porque en la parte solar tenés varios tipos de tecnología, desde la fotovoltaica, en la que no podés acumular la energía, todavía no hay una tecnología consolidada en baterías o algo para almacenarla. Estas plantas se llaman CSP, que es Concentrated Solar Power, es energía solar de concentración. Eso lo primero que implica es que se trabaja con el calor, no con la luz como en la fotovoltaica.

HOSPITALIDAD ISRAELÍ

¿Qué era para vos Israel antes, aparte de un lugar que aparece en las noticias, en general por problemas?

Si me hubieras preguntado un mes antes de que me llegara la oferta, nunca en mi vida me habría imaginado que iba a terminar acá. La vida te lleva. La realidad es que era un lugar interesante, atractivo desde el punto de vista de viajar y conocer, pero nunca me hubiera imaginado vivir, cómo era la vida o la integración , más con el tema familiar en el medio. Esas cosas son… la vida te sorprende con muchas cosas gratas. A mí me llama la atención…. yo llevo 10 años afuera, te mencionaba hoy los destinos -España, Francia, Inglaterra, Estados Unidos-, he pasado navidades afuera, he pasado thanksgiving afuera, y en ningún lado me había pasado de que vinieran las fiestas, yo apenas había llegado, y recibir tres o cuatro invitaciones para pasar con gente a la que poco antes no conocía. Me acuerdo que el primer año, en setiembre, vino Yom Kipur y me dijeron: ¿cómo vas a pasar solo? Yo pensaba pasar en el hotel, “No, no, venís y pasás con la familia”, recibimos tres o cuatro invitaciones para cada una de las fiestas y las celebraciones. La gente súper interesada en explicarte de qué se trataba, pero de una forma respetuosa y nada invasiva. Al revés también pasó, en la oficina lo hacen muy bien, en Pesaj, que coincide con Pascuas, hicimos un brindis y se explicó por qué, qué es y toda la connotación histórica del Pesaj, y cuando terminó esa parte alguien dijo: Bueno, pero también es Pascuas, alguien que explique qué es… Hay un interés recíproco en la gente. Eso muestra un nivel de tolerancia súper amplio y un interés genuino en escuchar, aprender y conocer.

Qué lindo. Esas invitaciones que mencionabas eran de israelíes dentro de la empresa o de otra gente, uruguayos…

En ese momento eran israelíes que no tenían nada que ver con Uruguay. Acabás de llegar y te dicen: No vas a pasar solo.

De la empresa.

Era la gente que conocíamos en ese momento, pero hacía solo dos meses y fueron varias personas. La verdad que súper lindo. Ir a un país, cuando uno viaja y se mueve de un país a otro, el entender la cultura y el aprender también es una parte importante de la experiencia. Nosotros lo apreciamos y lo valoramos muchísimo.

Hay un aspecto, cuando se habla de la experiencia que están viviendo, que creo que les agregar algo que otra gente no tiene. Por la ubicación de la planta, en medio del desierto, en el sur, conocés a un Israel muy distinto que el de Tel Aviv, ¿no? ¿Cómo ves ese mosaico israelí?

Es increíble la diferencia que tenés de climas y regiones, incluso el tipo de gente que ves y su mentalidad. La gente de Beersheva y para el sur tiene una mentalidad, en Tel Aviv es distinto, en Jerusalén también, en Haifa o el norte también… Como estamos acostumbrados a movernos por los distintos lados y a ver los países, generalmente uno nunca sabe cuánto tiempo va a estar en cada lugar, esta vida es muy impredecible, vos sabés que en cualquier momento te llaman y te dicen: “Mañana te quiero en un avión porque tengo un problema en el proyecto en China”, te subís a un avión y ahí vas, a veces funciona así, vos no sabés cuanto vas a estar. Entonces tenés como esa necesidad de usar todo el tiempo que tenés para conocer y aprender todo lo que puedas, porque sabés que mañana capaz que no estás.

¿Recorriste mucho el país?

Hemos recorrido menos de lo habitual porque Sofía era chiquita, el primer año fue un poco lento, pero ahora estamos empezando a recorrer un poco más. Veremos lo máximo que alcancemos y qué dispone la vida, dónde nos toca después.

Fuente: Uypress
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