Revive la realidad de una familia israelí y sus distintas generaciones en ‘Lo que queda de nuestras vidas’

Revive la realidad de una familia israelí y sus distintas generaciones en ‘Lo que queda de nuestras vidas’

Zeruya Shalev revive la realidad de una familia israelí y sus distintas generaciones en ‘Lo que queda de nuestras vidas’

En interesante entrevista con la también escritora Silvia Cherem Zeruya Shalev explica que su última novela, ‘Lo que queda de nuestras vidas’ (Siruela), muestra la realidad “de una familia privada, pero el entorno de Israel reviste mucha importancia, y puede dar una idea de las distintas generaciones que hay en la sociedad israelí”

Ante un nutrido publico, con la presencia del Embajador de Israel en México Jonathan Peled y distinguidos miembros de la delegación diplomatica de ese país y representantes de la embajada reunidos en la comunidad sefaradi para escuchar a Zeruya entrevistada por la reconocida Silvia Cherem y llevarnos con sus personajes a recorrer la historia de la sociedad Israelí ‘

La protagonista de la novela, Hemda Horowitz, se halla al borde del final de su vida en un hospital de Jerusalén, donde con amargura repasa su trayectoria vital: su juventud en el kibutz, incapaz de cumplir con las exigencias de su padre, un severo colono; su matrimonio sin amor con un superviviente del Holocausto igual de rígido, y la relación con sus dos hijos, de los cuales amó demasiado a uno mientras que a la otra no fue capaz de quererla de la misma manera.

 Mientras, su hijo Abner se ha convertido en un hombre insatisfecho con su trabajo y torturado por un matrimonio lleno de resentimientos, lo que, mientras permanece en la clínica junto a su madre, le llevará a obsesionarse por una hermosa mujer con la que entablará una extraña y delicada relación

Dina, la hija, se ha casado con un fotógrafo de carácter taciturno y ha dejado de lado sus aspiraciones profesionales para dar a Nitzan, su hija adolescente, el afecto que ella misma nunca recibió de su madre. Pero a medida que la joven va apartándose de ella, se verá invadida por el deseo de adoptar a un niño, a pesar de la firme oposición de su familia.

Shalev relato cómo fue inspirada en su propia familia, cuando visitaba a sus padres en el hospital geriátrico y se generaba en ella una interrogante de la búsqueda por la libertad.
La novela es el vivo panorama de las relaciones familiares, sus emociones, contradicciones y resentimientos, que a veces pueden derivar en que lo que para a veces los padres pueden mirar como un sueño para sus hijos llega a ser una pesadilla.

La trama de su libro “Es la historia de tres generaciones: la primera es la de los pioneros que llegaron a Israel, muy fanáticos. La segunda es una especie de generación perdida; la tercera está más obsesionada consigo. La historia de Israel está como telón de fondo, no está en el centro, pero se ve”.

El tema de la familia es especial dentro de su país: “Es muy importante por nuestra historia trágica, por el holocausto. Todas las familias en el país han perdido en alguien en la guerra, o en ataques terroristas, en situaciones peligrosas. Por eso la familia es algo muy esencial. Pero la historia es universal: en todas las familias nos encontramos celos, amargura entre los padres e hijos, hay sentimientos encontrados. No creo que las familias de Israel sean completamente diferentes a otras familias. Por una mano es muy individual, por otra es muy universal”.

Su inspiración fue su madre y su propia familia

En relación con la protagonista, Shalev ha señalado que a través de Hemda ha descrito partes de la infancia y la juventud de su propia madre que nació en un kibutz –una comuna agrícola israelí, esencial en la creación del Estado de Israel–, que, desde su punto de vista, “no satisfacía” las necesidades de las familias.

Desde el punto de vista del narrador de la obra, la autora ha señalado que el proceso de creación ha sido “completamente espontáneo” y ha destacado que se trata de “la primera vez” que se separa de la narración en primera persona, forma en la que ha escrito “todos” sus anteriores libros.

“De repente sentí una gran atracción por la narrativa en tercera persona, por la variedad y la distancia que permite. Aún así he intentado mantenerme cerca y quizá por eso a veces parece que hay cierto movimiento de la tercera, a la segunda y a la primera persona”, ha comentado, para agregar que así establece distintos tipos de diálogos con cada personaje.

Respecto a los personajes, la escritora ha destacado que suele hacer una “planificación general” de los mismos, que “de alguna manera” se le imponen. “Eso es lo que me ocurrió aquí, en esta novela”, ha asegurado, para después añadir que estaba “intentando” plantearse los personajes y conocerles, y “poquito a poco” se dio cuenta de que “iban cobrando cada vez más fuerza” y “a veces ni si quiera podía controlarlos”.

Preguntada por la insatisfacción vital de los protagonistas del libro, Zeruya Shalev ha respondido que, en opinión, el problema es que a veces las personas tienen “demasiadas expectativas” y por eso “la mayoría” de la gente no es feliz la mayor parte del tiempo. “Quizá esta sea una de las pocas soluciones, tener expectativas no tan altas”, ha remachado.

“Esta miseria, esta infelicidad es algo que impulsa de alguna manera. Hace que los personajes se muevan, que intenten encontrar esa felicidad, que intenten encontrar el amor… El hecho de que se enfrenten a distintos tipos de crisis hace que cambien y creo que el cambio es un proceso muy importante en la vida y en la literatura por supuesto”, ha argumentado Shalev.

Sobre si se considera una escritora controvertida en Israel, la autora ha asegurado que sí pues en “todos” sus libros ha abordado temáticas consideradas tabúes en la sociedad israelí. En este caso, ha indicado que en ‘Lo que queda de nuestras vidas’ trata acerca de la maternidad, la preferencia de un hijo sobre el otro, la represión de una generación, etc.

Por otro lado, Zeruya Shalev ha hecho alusión a la supuesta percepción internacional de que Israel es un estado cerrado, con cierto carácter defensivo. Así, la escritora ha explicado que el país se divide en varios grupos y, principalmente, entre seculares y religiosos. En este punto, ha comentado que para las personas religiosas ser una sociedad cerrada “está bien”, mientras que los seculares –entre los que se incluye– quieren vivir en “un mundo abierto, globalizado”.

Zeruya Shalev combina su pasión por la escritora (empezó a escribir a los 6 años) con la dirección de su propia editorial. Hasta el momento, la autora ha escrito cuatro novelas: ‘Vida amorosa’ (1997), ‘Marido y mujer’ (2000), ‘Théra’ (2007), y ‘Lo que queda de nuestras vidas’, obra por la que ha sido galardonada en 2014 con el premio Femina Etranger.

de ZERUYA SHALEV
País: Israel
Importante escritora israelí, Zeruya Shalev nació en el Kibutz Kinneret. Maestra en estudios bíblicos, trabaja como editora literaria en la Editorial Keret. Merecedora en dos ocasiones del galardón ACUM, Zeruya Shalev ha sido reconocida con el oro de la Asociación de Editores de Libros; obtuvo los premios Platino, Corine, Amphi, WIZO y el Welt de Literatura. La película de su obra Love Life, producida en Alemania, se estrenó en 2008.

Con informacion dePablo Zepeda, Telemadrid, FIl y agencias

 

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